martes, 23 de febrero de 2016

Perpetuar

Hay voces que relajan, lenguas que excitan, letras que emocionan y palabras que inmortalizan.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Mi encuentro con Ricardo Darín


No es la primera vez que Ricardo Darín (Buenos Aires, 1957) visita el Teatro Olympia. En el 2005 protagonizo, junto con Oscar Martinez y Germán Palacios, “Art”, obra de Yasmina Reza. Un éxito en todos los sentidos.  Ahora regresa a Valencia (en el centenario de este emblemático teatro) con “Escenas de la vida conyugal”, obra de Ingmar Bergman, bajo la versión y dirección de Norma Aleandro. 

Le acompaña en el reparto la actriz, también argentina, Érica Rivas, que con esta obra debuta en España y que confesó haber quedado impresionada por la grandeza del Olympia.
Ricardo Darín y Érica Rivas coincidieron hace menos de un año durante el rodaje del largometraje de “Relatos salvajes”. Ahora comparten escenario y para mí, personalmente, ha sido una auténtica suerte poder verlos actuar.
Escenas de la vida conyugal fue escrita en 1973 pero como bien dijo Darín en la rueda de prensa antes del estreno en Valencia «hay cosas que no van a cambiar jamás, tienen que ver con las relaciones humanas (…) Los tiempos cambian, pero los conflictos prevalecen y eso difícilmente va a cambiar».
El común denominador de cada acto de esta obra teatral es la sinceridad en las relaciones de pareja, por encima de todo. «El personaje dentro de esta pieza pone las cosas sobre la mesa y no juega al juego al que estamos acostumbrados de ocultar», señaló Darín.
Preguntado por su compañera de reparto, Darín nos define a Érica Rivas como una actriz que tiene una máquina, «un motor interno inigualable. Con una fuerza, un empuje y una creatividad brutal».
Por su parte ella Érica destaca de Darín ‘su enorme intuición’; afirma que «tiene algo que no se enseña en ninguna escuela de actuación’, que es “como llegar”». Y ya os digo yo que llegar, llega. «Para mí el espacio de juego más interesante, como actriz, es el escenario», afirmó.
Juntos consiguieron que algunos de los espectadores se vean reflejados en las escenas, a veces divertidas, a veces otras no tanto. El tipo de relación que mantienen los protagonistas, Juan y Mariana, tras el divorcio nos invita a reflexionar sobre el amor y el desamor, sobre cosas que todos hemos vivido de cerca, o incluso en nuestra persona.
Fue curioso ver durante el estreno como entre las parejas que visitaban la sala había miradas de complicidad pidiéndose permiso para reír. Las situaciones cotidianas que se representaban eran tan reales que asustaban.  La obra, impresionante. El camino de vuelta a casa se hizo más largo de lo normal. Me hizo pensar en esos conflictos a los que nos enfrentamos cada día, y que aunque nos duela, «hay cosas que no van a cambiar nunca», qué acierto de Darín.
También hubo oportunidad para preguntar sobre los atentados de Paris y Darin fue sincero: «Con mucho dolor… … Los que mueren siempre son inocentes, porque los responsables de las políticas llevadas a cabo son los primeros en salir de los estadios… (…) Es como si hubieran ciudadanos de primera y de segunda».
Interesante reflexión.

No quiero dejar de felicitar al Teatro Olympia por sus 100 años de vida. Son muchos los detalles que hacen de este edificio visita obligada para todo amante del teatro. Sin duda, espectacular.

Recuerda mis palabras

Hola amigos! Bienvenidos a Recuerda mis palabras.

Ya sabéis que una no escribe nada más allá de esas recetas que luego muchos saboreáis pero... Sí, sí, siempre hay un pero..., me he enamorado hasta la médula de este mundo, el de las letras. <3, tanto que hasta he bautizado unas de mis galletas como "galletitas literarias". Mi objetivo es conseguir unirlos en armonía. Y no, no voy a escribir una novela en la que la protagonista sea una "princesa de los cupcakes", eso lo dejo para un escritor de verdad. ;-)
Ya sé que pinta difícil pero... NO HAY IMPOSIBLES.
Empecemos por recomendaros esta interesante propuesta.
Este blog tiene una finalidad, asistir a la rueda de prensa de los premio Planeta de novela por mi misma y no como acompañante...
Deseadme suerte.